El reconocimiento del poder local en Laudato Si – Carlos Romero

Debate Ciudadano 3El reconocimiento del poder local en Laudato Si

 Artículo escrito para POLITIKA UCAB por Carlos Romero Mendoza – 23 de julio de 2014

El calendario va acercando la fecha de la Conferencia de París sobre el Cambio Climático prevista para finales de este año 2015, múltiples conversaciones, negociaciones y consultas se están realizando en un esfuerzo por construir consensos que se traduzcan en compromisos globales a través de los cuales se concrete la responsabilidad de cada país en la lucha contra el cambio climático.

Mientras la dinámica mundial sigue su curso, la Encíclica Laudato Sisobre el cuidado de la Casa Común, reconoce el importante papel que puede jugar el poder local en la tarea de lograr grandes aportes en la preservación del ambiente. Las instancias locales representan una mejor oportunidad para lograr mayor responsabilidad ambiental, porque es en ese ámbito, donde se lograría desarrollar con mayor efectividad un fuerte sentido comunitario, una mayor capacidad de cuidado y una creatividad más generosa; además, es allí donde se puede alcanzar un entrañable amor a la propia tierra, así como se piensa en lo que se deja a los hijos y nietos.

Laudato Si encuentra en la legislación municipal el instrumento jurídico y político que permitiría alcanzar una mayor eficacia en las políticas ambientales, principalmente en la medida que sobre esas mismas políticas, se logre construir acuerdos de cooperación con poblaciones vecinas para sostenerlas y desarrollarlas.

La Encíclica reconoce que la acción política local puede orientarse a la modificación del consumo, al desarrollo de una economía de residuos y de reciclaje, a la protec­ción de especies y a la programación de una agri­cultura diversificada con rotación de cultivos. Es posible alentar el mejoramiento agrícola de regio­nes pobres mediante inversiones en infraestructu­ras rurales, en la organización del mercado local o nacional, en sistemas de riego, en el desarrollo de técnicas agrícolas sostenibles. Se pueden facilitar formas de cooperación o de organización comu­nitaria que defiendan los intereses de los pequeños productores y preserven los ecosistemas locales de la depredación.

El pasado 21 y 22 de julio, la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, logró reunir en el Vaticano a 65 alcaldes del mundo en un evento llamado: La esclavitud moderna y el cambio climático de las ciudades, este encuentro permite valorar el reconocimiento que hace el Papa Francisco a la importancia de los gobiernos locales en la defensa por un mejor ambiente.

Entre los asistentes a la reunión, destacan los alcaldes de Nueva York, Boston, San Francisco; París; Roma, Milán y Nápoles; Estocolmo; Oslo; Teherán; Johannesburgo; México, DF; Bogotá; Rio de Janeiro, Sao Paulo, Belo Horizonte y Salvador de Bahía; Villa María y Rosario; Siquirres; entre otros.

Los medios de comunicación informan que ese evento, celebrado en el Vaticano, intenta alzar la voz de las ciudades para que la ONU considere la esclavitud moderna y la trata de personas como un delito de la humanidad, así como ejercer presión moral sobre esa organización para asegurar que los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que serán aprobados por la ONU en septiembre de 2015 y en la XXI Conferencia de las Partes de París (COP21) en diciembre, asignen un peso suficiente a estas dos urgencias dramáticas.[1]

En el marco del evento el Papa dijo: “la Santa Sede puede dar un bello discurso en Naciones Unidas, pero si no viene de vosotros, tanto de las grandes ciudades como de las pequeñas, el cambio no puede comenzar”[2].

Precisamente para lograr ese cambio, la Encíclica Laudato Si, reclama un debate plural en el cual los habitantes locales deben tener un espacio privilegiado, pues son ellos quienes legítimamente se preguntan sobre lo que quieren para ellos mismos y para sus hijos, y su participación permite que el debate transcienda al interés económico inmediato.

También reclama la falta de verdad y sinceridaden las discusiones políticas y científicas, exigiendo además, que las mismas trasciendan a las interpretaciones técnicas de cada legislación nacional.

La Encíclica exhorta a que las políticas sean diseñadas y pensadas con todos los actores de la sociedad y en tal sentido, exige que se garantice a todos, una adecuada y suficiente información sobre diferentes aspectos, diferentes riesgos y posibilidades, de manera que se faciliten acciones de seguimiento o monitoreo constante.

Laudato Si también reconoce a la sociedad civil como un actor importante en la preservación del ambiente, exhortando a las ONGs y a cualquier otra forma válida de organización de la sociedad civil a ejercer presión sobre los gobiernos para que las autoridades públicas impulsen y concreten responsablemente políticas, normas, procedimientos y controles rigurosos en materia ambiental.

En este sentido, advierte la Encíclica: si los ciudadanos no controlan al poder político –na­cional, regional y municipal–, tampoco es posi­ble un control de los daños ambientales.

Es oportuno señalar que la Encíclica rescata el valor de la familia y en su contenido recuerda que es en el seno familiar donde se logra la formación integral, y en donde se empieza a construir la cultura de la vida compartida y del respeto que nos rodea. También Laudato Si, destaca que en la familia aparecen los primeros hábitos de amor y cuidado de la vida, como por ejemplo el uso correcto de las cosas, el orden y la limpieza, el respeto al ecosistema local y la protección de todos los seres creados.

La Encíclica llama a reconocer al medio ambiente como bien colectivo y pa­trimonio de toda la humanidad; en consecuencia, invita a los seres humanos a comprender que estamos llamados moralmente a administrar ese bien colectivo en beneficio de todos. Si no lo hacemos, cargamos sobre la conciencia el peso de negar la existencia de los otros.

[1] Dirigentesdigital.com. El Papa se reúne con alcaldes de todo el mundo para hablar de cambio climático. 21 de julio de 2015. Online en:http://www.dirigentesdigital.com/articulo/actualidad/225059/papa.html

[2] La Hora. El Papa pide a los 65 alcaldes liderar el cambio climático. 22 de julio de 2015. Online en:http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101843933/-1/El_Papa_pide_a_65_alcaldes_liderar_cambio_clim%C3%A1tico.html#.Va-T9ErfuUk

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LEY DE LOS CONSEJOS LOCALES DE PLANIFICACIÓN (CLPP) DEL AÑO 2015 I – Eduardo Lara

clppLEY DE LOS CONSEJOS LOCALES DE PLANIFICACIÓN (CLPP) DEL AÑO 2015 I

Por: Abogado Eduardo Lara Salazar

eduaralaw@gmail.com

Durante el año 2015 se formalizó una reforma a la Ley de los Consejos Locales de Planificación (CLPP, 2015), cuya versión más reciente era del año 2010; tiene por objeto regular la organización y funcionamiento de los Consejos Locales de Planificación Pública (CLPP), enmarcados dentro de la nueva concepción del llamado poder popular, lo cual busca el legislador nacional como instrumento normativo con miras a garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones en todo el ámbito municipal.

Sin embargo, es oportuno señalar que esta modificación legislativa se esperaba con antelación, dado que la Asamblea Nacional había sancionado un proyecto desde el año 2013, transcurriendo desde entonces para la promulgación por el Ejecutivo Nacional como quedó anotado.

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Proyecto Ordenanza Ambiental Metropolitana. ¿Oportunidad? – Carlos Romero

Debate Ciudadano 2(3)Proyecto Ordenanza Ambiental Metropolitana. ¿Oportunidad?

Artículo escrito para Politika UCAB por Carlos Romero Mendoza – 17 de julio de 2014

Alejandro Álvarez, experto en materia ambiental, advierte en una reciente entrevista que el país requiere planificar su política ambiental futura para responder a los retos que impone el debate sobre los Objetivos del Desarrollo Sostenible, que sustituirán los Objetivos del Milenio que estuvieron vigentes desde el año 2000 hasta la actualidad.[1]

En la entrevista, Alvarez afirma que la polarización en el país impide sumar voluntades en materia ambiental y más aún cuando hay fuerzas que caminan en direcciones contrarias, lo que reduce la actuación de Venezuela a no ir a ninguna parte en materia ambiental.

En este sentido, sería oportuno explorar si el contenido del Proyecto de Ordenanza sobre Gestión Ambiental del Área Metropolitana de Caracas[2], puede servir de herramienta útil para abrir el debate político, experimentar la construcción de consensos y diseñar mecanismos adecuados para la cooperación en la planificación ambiental en el ámbito del gobierno de dos niveles de Caracas.

Ese proyecto de ordenanza que fue presentado en mayo 2015 a los Concejos Municipales de los municipios que coexisten en el territorio metropolitano de Caracas[3], se estructura en 4 títulos que desarrollan 97 artículos y como lo expresa su contenido, están orientados a establecer un marco normativo para la protección y saneamiento ambiental, así como para la inclusión de la perspectiva ambiental en la ordenación urbana y urbanística del área metropolitana.

La política ambiental metropolitana es concebida, en el proyecto, como el resultado de la identificación de objetivos que logran ser diseñados y asumidos de manera conjunta entre las distintas autoridades municipales y el Alcalde Metropolitano.

Para lograr asumir objetivos en conjunto, sería muy útil la formalización de un compromiso institucional de cooperación entre autoridades municipales y la autoridad metropolitana a través de un Pacto o Acuerdo en materia ambiental, que garantice, una vez aprobada la ordenanza, una mayor efectividad de esas normas metropolitanas.

Así como en Argentina, cualquier municipio que quiera incorporarse a la Red Argentina contra el Cambio Climático, requiere de la formalidad de un acuerdo político de adhesión, un Pacto o Acuerdo ambiental metropolitano, formalizaría ante los ojos de los ciudadanos, la voluntad política e institucional de las autoridades municipales de actuar responsablemente frente a los retos ambientales que preocupan a la sociedad global.

Un Pacto o Acuerdo garantizaría el reconocimiento y respeto a la autonomía municipal en materias que están contenidas en el proyecto de ordenanza metropolitana, pues en algunas de ellas, los gobiernos municipales ya cuentan con ordenanzas, políticas y programas que desarrollan de manera efectiva su responsabilidad en la materia, por ejemplo en el tema de residuos, desechos y ruidos molestos.

Un compromiso político formal e institucional en materia ambiental en el ámbito metropolitano, podría impulsar a cada gobierno municipal a cumplir con el mandato de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal de diseñar medidas de protección ambiental en un plan local, garantizando, además, que el mismo se enmarque dentro de una visión integral metropolitana.

Concretar un compromiso institucional como el que se plantea en este escrito, justificaría la conformación de un espacio consultivo para el diseño de propuestas, monitoreo, intercambio de experiencias y seguimiento a la aplicación de las normas previstas en la ordenanza que se propone.

Así como en Barcelona, España, hay un Consejo Ciudadano de Sostenibilidad y en Aguascalientes, México, hay un Consejo Municipal de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable como espacios consultivos que facilitan el encuentro entre autoridades y sociedad civil para el debate y construcción de consensos en materia ambiental, pensar un espacio así en el área metropolitana de Caracas, sería un valor agregado para impulsar este proyecto de ordenanza y una importante contribución a la planificación ambiental.

En este sentido, la Comisión Ambiental Metropolitana que propone el proyecto de ordenanza, podría ser ese espacio institucional de encuentro metropolitano entre autoridades y sociedad civil, pero para ello, debería ampliar su conformación, de manera que incluya a representantes de la sociedad civil; hasta ahora, esa Comisión está limitada a las autoridades municipales y metropolitanas responsables del tema ambiental.

La incorporación del ciudadano en el tema ambiental resulta hoy una práctica global, por lo tanto un proyecto de ordenanza como el que se plantea, en un espacio territorial en el cual coexisten varias autoridades políticas electas, puede asumirse como una gran oportunidad, para experimentar la cooperación institucional y la inclusión ciudadana en la gestión ambiental metropolitana.

[1]El Mundo. Venezuela debe planificar su política ambiental futura. 13 de julio de 2015. Online en: http://www.elmundo.com.ve/noticias/petroleo/pdvsa/venezuela-debe-planificar-su-politica-ambiental-fu.aspx#ixzz3ftSEME2o

[2]Alcaldía Metropolitana. Recuperado el 14 de julio de 2015. Online en:http://alcaldiametropolitana.gob.ve/portal/index.php/alcaldia-metropolitana/gerencia-de-ambiente/noticias-ambientales/1690-proyecto-de-ordenanza-sobre-gestion-ambiental-del-area-metropolitana-de-caracas

[3] El Universal. Cabildo y Alcaldía Mayor presentan plan de Ordenanza de Gestión Ambiental. 20 de mayo de 2015. http://www.eluniversal.com/caracas/150520/cabildo-y-alcaldia-mayor-presentan-plan-de-ordenanza-de-gestion-ambien

http://politikaucab.net/2015/07/17/el-proyecto-de-ordenanza-de-gestion-ambiental-metropolitana-una-oportunidad/

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