La ONU sobre los DDHH: “Mi Voz Cuenta”


ONU: “Mi Voz Cuenta”

Abg. Carlos Romero Mendoza

carome31@gmail.com

Voy y Voto

“Mi voz cuenta” es el mensaje de la campaña que la ONU dedicó en conmemoración del 10 de diciembre del 2012 Día Internacional de los Derechos Humanos, en este sentido, la reflexión quiso orientarse hacia el derecho de todas las personas, sin discriminación, a hacer oír su voz en la vida pública y a ser incluidos en los procesos de decisiones políticas [1].

 

En Venezuela ¿nuestra voz cuenta?  Si miramos hacia el pasado reciente, enumeramos las oportunidades que hemos tenido de participar electoralmente y comparamos con las oportunidades para opinar y debatir sobre los asuntos públicos, la conclusión a la que podemos llegar es que el voto es el mecanismo que más ha contado.  Creo no equivocarme al señalar que fue en el año 2007 cuando se propuso la reforma constitucional, la única oportunidad en la cual nuestra voz contó efectivamente, destacándose además como la primera experiencia de Unidad real que tuvo la oposición democrática en Venezuela.

 

Si algo debemos aprender de estos años es reconocer que solo la participación electoral a través del voto no es suficiente para fortalecer la democracia.  Si ello fuera así, la inversión en tiempo, en capital humano y en recursos financieros para la capacitación técnica en el proceso electoral se traducirían en la actualidad en una sociedad con una profunda conciencia ciudadana.   La Democracia en el mundo exige en la actualidad mecanismos adicionales para hacer sentir la voz de sus soberanos.

 

La Convención Iberoamericana de Participación Ciudadana en la Gestión Pública, señala que la participación ciudadana es un derecho activo exigible a los poderes públicos, en el sentido que éstos garanticen su ejercicio, pero advierte que el mismo es una responsabilidad cívica que resulta de la condición natural de cada ciudadano de ser miembro de una comunidad.  Entonces en base a ello ¿hasta qué punto los que hoy se sienten oídos, tienen el derecho de exigir al poder público o al poder popular que se garantice el ejercicio del derecho a participar efectivamente en los asuntos públicos, de manera distinta a la participación electoral?.

La participación ciudadana en la gestión pública no se limita a tomar decisiones en colectivo sobre asuntos comunitarios y entre los propios vecinos; la participación exige informarse, buscar explicaciones de los funcionarios públicos, promover e impulsar decisiones públicas que prioricen el interés general de la sociedad, es usar mecanismos institucionales para que el esfuerzo resulte efectivo y además legal, todo ello interactuando con los actores que asumen mediante el voto popular la representación política. Una participación efectiva exige de autoridades que sean receptoras y receptivas ante las inquietudes y solicitudes.

 

La inexistencia de las Comunas y de las distintas instancias que integran el Poder Popular, la debilidad institucional de los Municipios, hace que ni del lado socialista, ni del lado constitucional hayan instituciones políticas sólidas cercanas o inmediatas al ciudadano que garanticen el derecho efectivo a participar y ser oído en los procesos de decisiones.

 

Tenemos una responsabilidad cívica como ciudadanos de participar para ser oídos en aquellos casos que impactan directamente nuestros derechos constitucionales.   La voz del ciudadano no contó cuando en el 2010 se nos arrebató la oportunidad de ejercer nuestro derecho a elegir a los concejales en cada municipio, además de eliminar de nuestra lista de oportunidades para ejercer el voto, la elección de las Juntas Parroquiales.   En el 2010 no sólo se impusieron cambios obviando nuestra voz legítima del 2 de diciembre del 2007, sino que además se nos cercenó nuestro derecho a participar efectivamente desde el poder político más inmediato al ciudadano.

 

El anuncio de una eventual elección presidencial en el año 2013, pone de relieve dos decisiones políticas que son importantes y que no debemos perder de vista, una es la elección de un grupo de nuevos magistrados ante el Tribunal Supremo de Justicia, cuyo período vence el 27 de diciembre del 2012[2] y la otra decisión, es la elección de 3 de los 5 rectores del Consejo Nacional Electoral[3], cuyo período vence en abril 2013.  En este sentido, recordemos que aún no tenemos Contralor General de la República.

 

Para la elección del grupo de magistrados, como para la elección del grupo de rectores En ambos casos que he señalado, la Constitución garantiza que en el proceso para esa elección, se escuche la voz del ciudadano. Estos dos actores políticos son esenciales, para garantizar la constitucionalidad y la transparencia en un proceso tan inédito y crítico como es la sucesión presidencial en un régimen absolutamente presidencialista.

 

¿Queremos ser oídos en la elección de TSJ y CNE?, si la respuesta es afirmativa, hay un canal inmediato: nuestro representante electo ante la Asamblea Nacional. ¿Cómo?, exigiéndole nuestro derecho a ser informados, recordando que la tecnología facilita este proceso de información;  ejerciendo nuestro derecho a recibir una rendición de cuentas sobre su gestión como parlamentario en estos temas;  creando un vínculo o una vía que facilite un acompañamiento con asambleas locales, propuestas, acciones pacíficas que permitan una forma de hacer presión social, en fin, si hay voluntad política de quien ejerce la representación de un circuito electoral, y disposición a participar de unos electores, se logra la ecuación ideal para un participación efectiva.

 

¿Nuestra voz cuenta?, depende del uso responsable que hagamos con el derecho a participar directamente o bien a través de nuestros representantes electos popularmente.

 

Carlos Romero Mendoza.

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